Por la Redacción de Pedro Habano Music | Miami, Florida | 1 de agosto de 2025
Durante años, Pedro Habano construyó su carrera desde el otro lado de la consola. Productor de música electrónica — EDM, géneros donde la voz es prescindible o simplemente no existe —, el artista puertorriqueño radicado entre Medellín y Miami pasó una década perfeccionando el arte de crear sin que nadie lo escuchara cantar. Hasta que llegó "Los Envidiosos".
El debut vocal de Habano no llega en forma de balada ni de pop calculado para plataformas. Llega como merengue — uno de los géneros más demandantes del Caribe, que no perdona la incomodidad ni disimula la falta de calle. Llega con una letra que no pide permiso: "Miran mi plato pero no mi hambre / quieren mi silla pero no mi sangre / esto no fue suerte, esto fue con coraje / sin dormir yo le metió mil viajes."
El sencillo nació en el Callejón de Envigado — geografía que el propio Habano reconoce en la intro del tema — y contó con dos colaboradores de confianza: Win Win, ingeniero de voz y director de fotografía del proyecto, y Davinchi, encargado de la mezcla y la masterización. El resultado es una producción que respeta los cánones del merengue tradicional sin sonar a ejercicio de nostalgia: es fiesta y es manifiesto al mismo tiempo.
"Yo sigo arriba, sin apadrino / con disciplina y por un buen camino" — el lema de quien construyó sin atajos.
"Produje música instrumental durante años — EDM, electrónica, géneros donde la voz no existe", confiesa Habano. "'Los Envidiosos' fue la primera vez que me paré frente al micrófono y dije algo con mi propia voz. Y curiosamente, lo primero que tuve que decir fue eso: que los envidiosos me dan igual. No como provocación — como declaración de paz conmigo mismo."
El coro del tema sintetiza con precisión la filosofía que lo sostiene: "Los envidiosos me están velando / me vale culo que me critiquen lo que estoy cantando / yo calladito con to' mi flow los tengo mamando." Hay algo casi paradójico en esa letra — Habano le canta a los que no creen en él, pero lo hace con la serenidad de quien ya no necesita su validación. Es el tipo de silencio que solo tiene quien llegó.
"Los Envidiosos" se suma a una cadencia de lanzamientos que en los meses siguientes incluiría la salsa filosófica de "Payola" y el merengue picaresco de "Cortocircuito" — una secuencia que dibuja el perfil de un artista que no tardó en encontrar su voz una vez que decidió usarla. Con más de 300.000 seguidores en las principales plataformas digitales y un momentum calificado como explosivo por Chartmetric, Pedro Habano demuestra que hay cosas que la producción sola no puede decir. Y que para esas cosas, uno siempre encuentra el género justo.