Por la Redacción de Pedro Habano Music | Miami, Florida | 8 de septiembre de 2026

La champeta no viaja fácil. Es un género con raíces profundas en la cultura afrocaribeña colombiana — nacida en los barrios populares de Cartagena de Indias, alimentada por la cumbia, el soukous africano y el reggae antillano, y reivindicada con orgullo por quienes la bailaron antes de que se volviera tendencia. Cuando Pedro Habano, artista puertorriqueño radicado entre Medellín y Miami, decidió entrar a ese territorio, lo hizo con la única canción que podía justificar el viaje: una que no llegó de afuera, sino que nació de vivir adentro.

"Costeñita" cuenta el encuentro entre un isleño del Caribe y una mujer de la costa colombiana. El escenario es la playa, la banda sonora es la champeta, y el idioma es el de dos culturas caribeñas que se reconocen antes de presentarse. "Tú eres costeña, yo de Puerto Rico" — la canción lo dice en el primer verso y no necesita decir más. Hay una geografía emocional compartida entre las costas del Caribe que ninguna frontera logra interrumpir, y Pedro Habano la convierte en ritmo, en letra, en cuerpo.

"Me encontré una costeñita / que me robó el alma / cervecita fría / tomamos en la playa" — la postal más honesta del verano caribeño.

La producción de David Rivas — "Dr. Davinchi", el arquitecto sonoro de todos los lanzamientos de Pedro Habano hasta la fecha — captura con precisión lo que la champeta exige: bajo eléctrico con swing, percusión afrocaribeña, y un groove que no pide permiso para entrar en el cuerpo. En sus dos minutos y cincuenta y dos segundos, "Costeñita" logra lo que los mejores singles de champeta siempre lograron: sonar exactamente a lo que se siente estar en una playa de la costa colombiana en el momento justo. La voz adicional de Valentina Velasquez — colaboradora recurrente de Pedro Habano y presencia ya indispensable en su catálogo — termina de darle al tema la textura de un diálogo real entre dos presencias caribeñas.

"Colombia me adoptó antes de que yo lo decidiera", dice Pedro Habano. "Medellín es mi base, pero la costa siempre tuvo algo diferente — una energía de mar abierto que Medellín no tiene. Cuando entré en la champeta, no sentí que estaba estudiando un género ajeno. Sentí que le estaba poniendo música a algo que ya había vivido. La costeñita del tema es real en el sentido que importa: el sentimiento lo es."

"Colombia me adoptó antes de que yo lo decidiera. Cuando entré en la champeta, no sentí que estaba estudiando un género ajeno. Sentí que le estaba poniendo música a algo que ya había vivido." — Pedro Habano

"Costeñita" llega como el más reciente capítulo de una carrera que en los últimos meses ha cruzado el merengue, el corrido bélico, la bachata, el rap urbano y el Regional Mexicana sin perder coherencia ni energía. Con más de 300.000 seguidores en Spotify, TikTok, Instagram (@pedrohabano) y YouTube — y una audiencia internacional liderada por Colombia y México — Pedro Habano sigue construyendo un catálogo que no reconoce fronteras de género, solo fronteras de honestidad. "Costeñita" es la prueba más reciente: dos minutos con cincuenta y dos segundos que suenan a que podrían durar toda la tarde.